martes, 25 de enero de 2011

Vocación de San Francisco

Muy popular, siempre a la moda, con grandes sueños y expectativas de grandeza… así era Francisco, joven distinguido, de una ciudad de Italia, llamada Asís.

Luego de una insistente búsqueda fallida de realización y satisfacción, en las cosas atractivas de su tiempo, se hace la pregunta que le dará el rumbo definitivo a su vida, pregunta que no puede venir de otro que de Dios mismo… ¿A qué o a quien debe dedicar su vida?... ¿Si al siervo o al Señor? Su corazón y en él sus ideales más altos de perfección, lo hacen decidirse radicalmente por el Señor. Fue un proceso largo, hacer que su vida, gire en torno al querer y a la voluntad de Dios.

San Francisco al escuchar y aceptar para sí el Evangelio de Mateo 10, exclama lleno de alegría: “Esto es lo que yo quiero, eso es lo que yo busco, esto lo que en lo más íntimo del corazón anhelo poner en práctica
” (1Cel 22).

Este año, precisamente, se cumplen 8 siglos ¡ochocientos años! de la vivencia, de la puesta en práctica de esta forma de vida; a pesar del tiempo transcurrido, éste estilo de vida sigue cautivando a hombres y mujeres de todas partes del mundo… también la invitación está abierta y dirigida a ti estimado joven.

La comunidad de los Franciscanos Conventuales, tiene su propia Regla de vida, Constituciones y Estatutos, que de acuerdo a lo querido y vivido por San Francisco, se resumen, en “vivir la forma de vida según el Santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo

No es fácil esta forma de vida aunque lo pareciera, de hecho antes de hacer la profesión solemne se requiere un mínimo de 2 años de Postulantado, 1 de Noviciado y 5 de Post-Noviciado; en todo este proceso se va tejiendo la fraternidad franciscana, en el conocimiento de sí mismo, la vida de unión con Dios, la vida cristiana y los estudios académicos.

El candidato a nuestra comunidad religiosa debe tener al menos 17 años y los estudios hasta el bachillerato realizados.

Francisco mismo ya próximo de partir hacia la casa del Padre, dice a sus hermanos: “he concluido mi tarea… he hecho mi parte; que Cristo les enseñe la de Ustedes” (2Cel. 214)

2 comentarios:

  1. fui alla me parecio muy lindo lla vida que uno pasa alla lleno de espiritu y amor les invito a todos a que pasen a ver la vida de abitos que no s como la cuentan las personas

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  2. Es super la vida alla con los hermanos el tiempo k estuve sigan adelante y k cosechen nuevas vocaciones ya k la iglesia los necesita paz y bien hermanos

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